miércoles, enero 08, 2014

¿Qué es la animación?

Primero, mantengámonos fuera de esos débiles conceptos, nosotros no le damos vida o alma a algo que no la tenía, no creamos vida, la hacemos visible.
Segundo, no diferenciemos entre 2D y 3D aún, la animación como arte, es una sola.
Tercero, no se queden con mi concepto, o con el de cualquier otro, abran su mente a esta bella forma de arte, y creen su propio concepto.

Escrito esto podemos comenzar con MI parte; sin historia ni nada parecido, esto viene más allá de los recuerdos de cualquiera de los maravillosos nueve ancianos, más atrás de Edison y sus inventos, más atrás de Jesús. 
La idea de representar cosas que se mueven, puede llegar a ser tan antigua como las cosas que se mueven, bueno, no, tal vez no tanto.
Por siglos nuestros ancestros dibujaron en las paredes de sus cuevas cada cosa que ocurría, y como común tenían que la gran mayoría de estas cosas ocurrían en movimiento, y según parece lo primero que a la mente de nuestros ancestros llegó, fue intentar simular el movimiento mediante varios dibujos superpuestos. No como ahora, no en capas, sino un dibujo resaltado sobre otro, lo cual resultaba en animales con cuatro pares de extremidades, o seres humanos con dos pares de piernas. Luego vinieron los inventos, el praxinoscopio, fenaquitoscopio, flip book y esas cosillas que ya buscaréis en Google, o que tal vez más adelante os muestre (No soy español, pero así suena mejor). Luego venimos a lo nuestro, lo bello, lo hermoso, lo sublime, lo elegante, lo perfectamente imperfecto. Nuestra visión de movimiento, lo que creamos y crearemos. Vista desde mi perspectiva, la animación va un poco más allá de lo que el cine o la televisión podrían hacer por si solos, cuando animamos podemos crear cosas increíbles, y hacerlas creíbles a los ojos de quienes ven; nadie en 1940 pensaba algo acerca de los conejos diferente a “roedores de rápida reproducción” (Sólo es un ejemplo; y ya sé, generalicé), pero un año más tarde, si cualquiera de sus niños, o incluso ellos adultos, hubiesen visto a un conejo caminar por la calle, comer una zanahoria y decir “¿qué hay de nuevo viejo?” (A que lo has leído con su voz), hubieran gritado: “Caramba, Bugs Bunny”, con sorpresa, pero no de esa en la cual nos parece extraño, si no en esa, si esa, la normal, sin alteraciones raras en la voz o en el comportamiento. Les hubiese parecido de lo más normal. Claro está, eso va de mano de uno de los más grandes genios, Tex Avery sin él Bugs jamás hubiese cambiado el pensamiento del mundo de la forma en que lo hizo. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario